Ingredientes
- 1 ¼ de duraznos
- ¾ de taza de azúcar
- 2 cucharadas de jugo de limón
Preparación
- Cortar los duraznos en trozos pequeñitos. Sólo hay que retirar la semilla, no es necesario pelarlos, ya que la piel es comestible y es una gran fuente de fibra.
- En una cacerola, colocar el durazno picado y el azúcar. Poner a fuego medio alto e integrar todo perfectamente.
- Añadir el jugo de limón y mientras se va cocinando, mover constantemente para evitar que se pegue el azúcar en el fondo.
- Llevar a ebullición y mantener a una temperatura media alta hasta se reduzca el líquido, por aproximadamente unos 40 minutos.
- Se puede dejar más rústica, en trocitos, o bien ir presionando la pulpa para dejarla más untable. O al enfriar, triturar ligeramente con un procesador de mano o una batidora de inmersión.
- Cuando termine el proceso de evaporación y la mermelada tome la consistencia deseada, apagar. Una vez que enfríe, espesará notablemente.
- En refrigeración se puede mantener vigente durante dos o tres meses.
- Para envasar, se pueden reutilizar frascos esterilizados (hervidos previamente). Con la mermelada aún caliente, llenar el frasco hasta el tope para que no quede aire entre la tapa.
- Luego, colocar el frasco a baño maría y estando bien caliente, cerrar cuidadosamente y colocar boca abajo en una superficie seca durante media hora. Con este método de envasado la mermelada se conservará durante más tiempo.
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